Reducir los episodios de estrés y una gran actividad física
Evitar trabajos que impliquen un movimiento repetitivo de las articulaciones, especialmente de las manos
Evitar realizar una fuerza excesiva con las manos en el día a día (por ejemplo, abrir tapaderas de rosca)
Sentarse en una posición recta y evitar permanecer con la espalda y cuello doblados durante largos periodos de tiempo
Dormir entre ocho y diez horas diarias. Se recomienda, además, que el colchón sea duro y la almohada baja
Realizar ejercicio físico suave evitando deportes de contacto físico. Se recomienda, por ejemplo, caminar o nadar
Usar un calzado apropiado: elástico pero firme, con el talón sujeto,
la puntera ancha y el empeine alto para evitar rozaduras en los dedos
Evitar el sobrepeso y la obesidad siguiendo una dieta saludable.
(Reumatoide,.2019, p. 1).
